Que tu repartidor cierre sus incidencias

Repartidor latino revisando en su celular la lista de incidencias pendientes de su software de paquetería para courier

Todo courier conoce la escena: termina el día, el repartidor regresa y te dice "hubo tres que no pude entregar". Nadie anota bien por qué, el paquete queda en algún rincón de la bodega, y dos días después una tienda pregunta dónde está su pedido. Las guías rechazadas o con incidencia son la parte de la operación donde más se pierden paquetes, más se pierde dinero y más se pierde la paciencia de los clientes. El problema rara vez es el rechazo en sí, que es normal en cualquier reparto. El problema es que nadie es responsable de cerrar el caso. Un buen software de gestión de paquetería resuelve eso dándole a cada repartidor una lista propia de sus incidencias pendientes y las herramientas para cerrarlas. Esta guía explica cómo funciona en ClaudiGo y cómo montar el hábito en tu equipo.

¿Tus guías con incidencia se quedan sin dueño?

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Por qué las incidencias se acumulan (y quién paga el costo)

Una guía con incidencia es un paquete que salió a ruta y no se pudo entregar: el destinatario no estaba, rechazó el pedido, la dirección no existía, nadie contestó el teléfono. En papel o en WhatsApp, esos casos se resuelven "cuando alguien tenga tiempo", y como no hay un responsable claro, lo que pasa es que nadie los resuelve. El paquete cuesta dinero mientras está parado: ocupa espacio, se deteriora si es perecedero, y la tienda que lo mandó sigue esperando cobrar o explicar a su cliente.

La solución no es más control desde la oficina. Es darle propiedad al repartidor, que es quien conoce el caso, tiene el paquete y puede volver a intentar la entrega. Si primero quieres entender qué significa este estado, lee el estado con incidencia y qué hacer. Aquí nos enfocamos en el lado del repartidor.

La pantalla de incidencias pendientes

En el panel del repartidor de ClaudiGo hay una sección dedicada llamada Incidencias pendientes. Muestra únicamente las guías asignadas a esa persona que quedaron en estado rechazada o con incidencia y todavía no se resolvieron. Cada tarjeta trae el número de guía, el nombre del destinatario y el estado, y en rojo el motivo que quedó registrado cuando se marcó la incidencia. Con eso el repartidor sabe de inmediato de qué caso se trata sin tener que preguntarte.

Esta lista está separada a propósito de las guías entregadas, que viven en su propio historial. Antes, lo pendiente y lo cerrado se mezclaban, y una guía problemática quedaba escondida entre las entregas felices. Separarlas hace que lo que falta resolver sea visible cada vez que el repartidor abre su panel. Si la lista está vacía, la pantalla lo dice: no tienes incidencias pendientes por resolver.

Las dos salidas posibles: reintentar o devolver

Desde esa lista, el repartidor tiene dos caminos para cada guía, y conviene que tu equipo los tenga muy claros:

Lo importante es que ninguna de las dos salidas es "dejarla ahí". Todo caso termina o entregado o devuelto. Para el detalle de cómo se maneja el retorno al remitente, mira la gestión de devoluciones en tu paquetería.

Ejemplo

Camila reparte en Medellín y el jueves le rechazan dos paquetes: en uno el cliente no estaba y el otro tenía la dirección incompleta. Los dos quedan en su lista de incidencias pendientes con el motivo escrito. El viernes en la mañana llama al primer cliente, reprograma y lo entrega. El segundo lo pasa a devolución con una foto. Al cierre del viernes, su lista está en cero y la dueña no tuvo que perseguirla.

El motivo: la pieza que nadie quiere llenar y que lo cambia todo

Cuando un repartidor marca una guía como rechazada o con incidencia, el sistema le exige escribir un motivo, y puede además adjuntar fotos de evidencia. Parece un trámite, pero es la información que más te va a servir después. Con un motivo claro ("portón cerrado, nadie atiende", "el cliente dice que no pidió eso") resuelves reclamos en minutos, no en llamadas de media hora. Y con un motivo vacío o genérico, tienes que reconstruir el caso preguntándole a alguien que ya no lo recuerda.

Enséñale a tu equipo tres reglas de motivo: escribir un hecho concreto y no una opinión, incluir la hora si es relevante y adjuntar una foto cuando haya algo que mostrar, como el portón cerrado o el paquete dañado. Consulta cómo verificar con foto que tu repartidor sí entregó para reforzar este hábito.

Qué ve el dueño mientras el repartidor resuelve

Mientras el repartidor trabaja su lista, tú no necesitas perseguirlo. Todo movimiento queda registrado: el estado cambia, y el historial de la guía conserva quién hizo cada cambio y cuándo. Eso te permite revisar cualquier caso sin depender de la memoria de nadie. Si quieres ver cómo se lee ese registro, revisa quién marcó qué en el historial de tu guía.

Lo que sí conviene hacer es una revisión corta al final del día: mirar qué guías siguen sin movimiento y a qué repartidor corresponden. La rutina completa está en cómo destrabar las guías estancadas.

Un error común: tratar todas las incidencias igual

No es lo mismo un destinatario que no estaba en casa que un paquete rechazado porque llegó dañado. El primero se resuelve reprogramando, y lo más probable es que se entregue al segundo intento. El segundo casi siempre termina en devolución, y además abre un reclamo con la tienda o con quien hizo el empaque. Si tu equipo trata ambos casos con la misma prisa, gastarás energía donde no hace falta y llegarás tarde donde sí importa.

Una regla práctica: que el repartidor atienda primero las incidencias de "cliente ausente" o "dirección confusa", porque son las que se pueden cerrar con una llamada, y que las de paquete dañado o rechazado por el cliente las revise contigo antes de pasarlas a devolución. Así proteges el resultado y tienes evidencia en caso de reclamo. Para el segundo tipo, llevar un registro claro de reclamos y garantías te ahorra discusiones.

Cómo instalar el hábito en tu equipo

Una función bien hecha no sirve si el equipo no la usa. Estas son las reglas de operación que funcionan mejor en couriers pequeños y medianos:

Los motivos que se repiten cuentan una historia

Con el tiempo, los motivos escritos se convierten en un diagnóstico gratuito de tu operación. Si muchas incidencias dicen "dirección incompleta", el problema está en cómo las tiendas cargan los datos, y la solución empieza antes de la ruta; te ayuda reducir errores de dirección en tus guías. Si dicen "no contestó el teléfono", conviene validar los datos antes de despachar. Y si quien paga el segundo intento genera discusiones, define la política con quién paga el reintento de una entrega.

Preguntas frecuentes

¿Qué guías aparecen en Incidencias pendientes?

Las guías asignadas a ese repartidor cuyo estado es rechazada o con incidencia. Las entregadas van a su historial y las que siguen en ruta aparecen en sus guías pendientes.

¿El repartidor puede marcar una incidencia sin escribir el motivo?

No. Para rechazada o con incidencia el sistema le pide un motivo, y puede sumar fotos de evidencia.

¿Qué pasa cuando una guía pasa a devolución?

La guía cambia a estado de devolución y, al completarla, el repartidor puede dejar una foto y un comentario como constancia.

¿Cada repartidor ve solo sus propias incidencias?

Sí. La lista muestra las guías asignadas a esa persona, no las de todo el equipo. Tú, como dueño, ves todo desde el panel principal.

¿Puedo saber quién cambió el estado de una guía?

Sí. El historial de estados de cada guía guarda quién hizo cada cambio y cuándo.